Si usted era joven en los años 90 que seguramente recuerda la escena de Hay Algo pasa con Mary (no el gel, pero la anterior) en el que el amigo anima a los jóvenes y torpe Ted a “un masaje en el cuello de pollo” para aliviar tensión a la vista de la cita que le espera con la bella María. ¿Masturbarse antes de una relación es el viático para cancelar la ansiedad del rendimiento y darle el mejor rendimiento amoroso a su Cameron Diaz? Depende. Aquí están los pros y los contras de masturbarse antes de tener relaciones sexuales.

Los beneficios de la masturbación masculina

Hay que decir, en primer lugar, que la masturbación no es sólo una actividad placentera, sino una verdadera panacea. Un estudio de la Universidad de Harvard, dirigido por el profesor Edward Giovannucci, examinó una muestra de 32.000 hombres y descubrió que los que eyaculaban al menos 21 veces al mes reducían el riesgo de cáncer de próstata en un 33%. La masturbación permite una renovación constante de los espermatozoides, evitando la acumulación de toxinas y el riesgo de inflamación. Masturbarse aumenta el nivel de testosterona, esencial para el deseo masculino, y de cortisol, que permite resistir el estrés. También aumenta el nivel de endorfinas, dando una sensación de bienestar físico y psicológico. Así que, a por la mano o, si quieres ser más profesional, con el masturbador masculino. ¡El médico te lo ordena!

¿Masturbarse antes del coito es contraproducente o aumenta la duración?

Pero, ¿fustigar a la cobra es siempre una buena idea? Que atragantarse la anguila (de nuevo, tomando prestadas las palabras poéticas de la película), es decir, masturbarse antes del coito, sirve para durar más en la siguiente relación sexual es una creencia de muchos, así como un consejo prodigado en muchas páginas y foros online dedicados a la eyaculación precoz y la disfunción eréctil. La idea de que el “vaciado” sirve para eliminar el factor de urgencia parece sensata, pero ¿funciona en la práctica? Sí y no, veamos por qué.

Masturbarse antes del sexo: ¿por qué no?

Si estás pensando en masturbarte antes del coito, es conveniente que tengas en cuenta un par de cosas antes de desabrocharte los botones del pantalón. En primer lugar: ¿tiene generalmente dificultades para lograr una erección? Si sufres de disfunción eréctil, masturbarte antes de hacer el amor podría ser físicamente agotador, por un lado, y aumentar la ansiedad por el rendimiento en lugar de disminuirla, por otro. Lo segundo: recuerda el periodo refractario. ¿Sabes ese escalofrío post-orgásmico durante el cual ni siquiera te levantas cuando Scarlett Johansson desfila completamente desnuda delante de ti? Eso es: si tu periodo refractario dura más de unas horas, te arriesgas a no poder tener una erección justo cuando la necesitas.

Masturbarse antes del coito: por qué sí

Masturbarse antes de hacer el amor no siempre es una mala idea. Si sufres de eyaculación precoz (o, simplemente, como muchos hombres duras lo mismo que una cerveza fría a mediados de agosto) o quieres mejorar tu rendimiento, un poco de entrenamiento antes del sexo podría ayudarte. Piensa, de nuevo, en el periodo refractario: tu pene necesita tiempo para recuperarse y poder afrontar un nuevo asalto. La mejor idea podría ser permitirse una sesión de sexo en solitario por la tarde, si su cita es por la noche. Los expertos afirman que masturbarse antes del coito aumenta la duración entre 2 y 5 veces (frenar el entusiasmo, las mujeres: traducido en minutos significa que la duración se convierte de 5 a 15 minutos). ¡Pruébalo y cuéntanos!

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